‘POR MI BOCA”

Desde Construcción Art, entendemos al teatro como una herramienta poderosa para transformar, visibilizar y acompañar. En Por mi boca, nos propusimos hablar de una problemática tan seria como silenciosa: los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA). La obra está dirigida especialmente a preadolescentes, adolescentes y jóvenes, y busca generar un espacio sensible y respetuoso de reflexión, desde el lenguaje del arte y la emoción.

La historia sigue a Juli, una adolescente que convive día a día con la anorexia, luchando por su salud, su identidad y su derecho a ser escuchada. Su rutina, marcada por el silencio, la exigencia y el dolor, representa a miles de jóvenes que transitan por situaciones similares. Pero Juli habla. Y al hablar, abre la posibilidad de curarse, de pedir ayuda y de empezar a sanar. Esa es la invitación de la obra: a poner en palabras lo que duele, a abrir una conversación que muchas veces se evita, y a reconocer las señales antes de que sea tarde.

Objetivo de la obra

Buscamos que los jóvenes en edad escolar reflexionen sobre las causas y consecuencias de los TCA, que puedan identificar señales de alerta, expresarse libremente y buscar ayuda a tiempo.
Sabemos que estas problemáticas no siempre se manifiestan de forma evidente. A menudo se presentan como cambios en el rendimiento escolar, aislamiento social, irritabilidad, obsesión por el estudio, insatisfacción corporal o perfeccionismo extremo. Por eso creemos que es fundamental visibilizar estos signos desde lo emocional, lo humano y lo cotidiano, acercando al espectador a una experiencia realista, empática y transformadora.

Una propuesta educativa y participativa

La obra se complementa con materiales pedagógicos diseñados para docentes, que permiten trabajar en el aula antes y después de la función. Estas guías didácticas funcionan como herramientas para que los chicos y chicas puedan preguntarse, reconocerse y hablar, guiados por sus educadores y en espacios de contención.

Por mi boca no impone respuestas: propone preguntas, abre puertas, genera conversación. Y sobre todo, busca romper el silencio en torno a una problemática urgente, que afecta a millones de jóvenes y que necesita ser abordada con empatía, prevención y acción.